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Las principales actividades de la tuna son la ronda o serenata, el pasacalles, así como todo tipo de actuaciones en cualquier acontecimiento social dentro o fuera de la propia universidad, bodas, fiestas, conciertos y demás actividades sociales. Afortunadamente, es cada vez más frecuente la presencia de las tunas en todos y cuantos acontecimientos culturales tienen lugar en su ámbito natural: la universidad.
Las rondas o serenatas son, sin duda, el aspecto más romántico de las estudiantinas: en este caso, a partir de medianoche y por sorpresa generalmente, o previo saludo escrito, la tuna interpreta, debajo del balcón de la mujer a quien se ronda y ante la cual suelen hacerse toda clase de demostraciones de virtuosismo amoroso y musical, canciones generalmente de carácter romántico, o con el nombre incluso de la mujer elegida para la serenata.
La ronda suele acabar con una canción de despedida, en un pasacalles donde la tuna realiza diferentes movimientos de varias filas, en zigzag, caracoleos, y otras más de gran vistosidad, recalcadas por el colorismo de su indumentaria, así como por las cabriolas del tañedor o tañedores de pandereta, y del portador de la bandera o estandarte de la tuna. En la bandera suele ir la inscripción o lema que define a cada tuna.
Los conciertos o actuaciones son otra de las principales actividades de las estudiantinas, ya sea con carácter benéfico o como fuente de ganancias con que financiar sus propias vestimentas, instrumentos musicales, estudios, viajes y otras actividades.
Así ha tenido lugar desde siempre, es decir desde que los primeros tunos universitarios se vieron en la necesidad de tunar de mesón en hospedería, ofreciendo sus servicios musicales a cambio de viandas o alojamiento.
No faltaban en su manteo una gran cuchara y tenedor de madera, como utensilio de comida. Con el tiempo, una cuchara y un tenedor en posición cruzada se han convertido, precisamente, en el emblema de la tuna.
Autor: Felix María Martín Martínez
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